Extracción de la miel

Extracción de la miel: colmenas, espátulas y extractores

Lo primero que debemos tener en cuenta para iniciar la extracción de la miel es contar con un espacio en el que realizarla. El lugar puede ser desde un espacio destinado exclusivamente para este cometido hasta el remolque en un vehículo. En cualquier caso, el espacio debe estar acondicionado para la extracción.

Extracción de la miel: inicio

Para iniciar con la extracción, debemos sacar los cuadros de las colmenas y llevarlo lo más rápido posible hasta el lugar en el que extraeremos la miel. Desopercularizaremos con el cuchillo específico haciendo movimientos de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba. Seguidamente, los cuadros se llevan a la centrifugadora para extraer la miel. Los cuadros deben estar perfectamente colocados para comenzar la rotación y evitar la rotura de los panales.

A grandes rasgos, así es el proceso de la extracción de la miel. Según el tipo de colmenas empleadas, podemos hilar un poco más fino en cuento al proceso.

En las colmenas Layens los panales se sacan uno a uno, quitando a las abejas del panal barriéndolas o sacudiéndolas. Cuando los panales no tienen ninguna abeja, se meten en una colmena nueva para transportarlas hasta el lugar de la extracción. Con este tipo de colmenas, la extracción suele ser en remolques tirados de vehículos ubicados al lado del apiario, de manera que la devolución de los panales a su colmena habitual es mucho más fácil.

Por otro lado, las colmenas de alzas son más respetuosas con las abejas. Esto se debe a que las crías están separadas. Por ello, para extraer la miel se extraen las alzas melarias completas, lo que estresa mucho menos a las abejas y ahorran trabajo al apicultor. Para quitar a las abejas de las alzas se utilizan varios métodos como la utilización de repelentes de abejas, la colocación de trampas desabejadoras y la desabejado por aire a presión.

A mediados del siglo XIX, en Estados Unidos se patentó la colmena langstroth, que lleva por nombre el de su creador. Este tipo de colmena revolucionó el mundo de la apicultura, ya que está considerada como la colmena perfecta.

Este logro se le atribuye merecidamente, ya que su fácil manejo y las facilidades que aporta a la hora de la división y multiplicación de colmenas hace el trabajo del apicultor mucho más fácil. La división vertical y articulada de las alzas que conforman la colmena, permite aumentar la población de abejas. El agregado de alzas da facilidades para poner cámaras de cría o incrementar el espacio en el que la miel se acumula. De esta forma, el apicultor quita y pone alzas de manera sencilla, aunque debe hacerlo de forma cuidada y adecuada.

Partes de la colmena langstroth

La colmena langstroth se compone de siete partes. A continuación, las describimos de arriba a abajo.

  • Tabla de vuelo

Es la parte más baja de la colmena.

  • Base

Como su propio nombre indica, es la base de toda la colmena. Tiene una abertura entre ella y el alza superior, que es la piquera, punto de entrada de las abejas.

  • Cámara de cría

Justo encima de la base o piso está la cámara de cría. Su nombre ya nos da pistas sobre su funcionalidad, y es que en esta alza encontramos los cuadros con panales de cría.

  • Excluidor de reina

Encima de la cámara de cría se encuentra el excluidor de la reina, impidiendo que la reina suba a las alzas superiores a poner huevos.

  • Alzas melarias

Esta alza almacena la miel. Contienen diez cuadros móviles e independientes. Es el lugar donde las abejas construyen los panales y se acumula la miel.

  • Entretapa

Se ubica encima de la última alza, aportando un mejor aislamiento a la colmena.

  • Techo

La parte superior de la colmena lo corona el techo. Es de madera y está revestido con una lámina de zinc para impermeabilizar la colmena, evitando la entrada de agua.